Supongo que a muchos os pasará. Cuando uno vive solo tiene muchísimas libertades. Muchas, pero también obligaciones. Limpiar la casa, la colada, cocinar…

Y es en este punto donde, si no eres un buen cocinero puede llegar a aburrirte cocinar siempre lo mismo. Yo no me considero un buen cocinero, es mas lo que he aprendido ha sido a base de comer siempre lo mismo y cansarme, e intentar probar cosas nuevas par ir variando.

Yo me independice pronto así que ya llevo tiempo cocinando. La gente que come en mi casa suele quedar muy a gusto después de un buen almuerzo o de una cena. Yo soy especialista en ensaladas. Me encanta la ensalada, es mas, mucha gente dice, Guille, comemos en tu casa si nos haces tu supermega-ensalada, o tu supermega-gazpacho.
(lo malo del gazpacho es que si luego has quedado con alguna “amiga” el aliento a ajo no te lo quita ni dios)

Todo esto viene a que cuando somos pequeños odiamos comer lentejas, cocidos, estofados y platos de estos que nos obligaban a comer nuestros pares. Pero, desde que vivo solo, estos platos son los más codiciados.

Siempre que me entero que en mi casa cocinan lentejas, ese día, como con ellos. LENTEJAS, quien lo iba a decir a mí con 10 años. Que me moriría por repetir platos de lentejas.
Pero he de reconocer que están buenísimas. No dejo nada en el plato.

Por ejemplo, hoy, mi madre a hecho lentejas (ha inspirado este post), No he tardado nada en ir a comérmelas, madre mía, que ricas estaban.

O como los macarrones de la abuela. Son famosos en el mundo entero. No hay persona que los haga más buenos. En mi familia, en especial mi prima y yo, hemos intentado reproducir con la más exactitud posible la receta de los macarrones de la abuela.

Con los mismos ingredientes, con el mismo tiempo de cocción, TODO, pero es imposible. No sabíamos que hacia esa mujer, pero no nos quedaban igual. Hasta que nos dimos cuenta de que nos faltaba el ingrediente principal que mi abuela pone en todos y cada uno de los platos que cocina. El cariño.
Si si, el cariño. El cariño con lo que prepara la comida, el amor para que sus nietos crezcan sanos y grandes hace que esos macarrones sean los mas buenos del mundo.

Si tengo tiempo pondré su receta para que intentéis imitarla, Ya os digo que no saldrán tan buenos como los suyos, pero por lo menos os haréis una idea.

Este post esta dedicado a todos aquellos que viven solos y que están cansados de comer espaguetis y pizzas congeladas. Deciros que con un poco de imaginación y con ganas de probar otras muchas cosas, aprenderéis a cocinar algo más que los típicos canelones congelados y que vuestro cuerpo lo notara un montón.
NO hace falta ser un gran chef para cocinar y comer bien.

El primar paso que di yo fue desempolvar un libro que me regalo mi madre hace años. A lo primero me lo tome a risa ya que el libro se llama “cocina para hijos emancipados”. Pero, he de reconocer que está más que bien este libro. No es muy caro,  os lo recomiendo.

Comparte esta entrada:
  • Facebook
  • Digg
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks
  • Live
  • Meneame
  • MySpace
  • Netvibes
  • Reddit
  • Technorati
  • Twitter
  • Ping.fm
  • Bitacoras.com
  • email

Puede que te interese: